Entrevista a la Dra. Cristina de Hoyos


Tarjeta de la entrevista a la Dra. Cristina de Hoyos: su retrato enmarcado en un arco blanco sobre un círculo fino, dentro de una placa rosa con marco crema, y a la derecha el rótulo «Entrevista a» y su nombre en cursiva sobre la firma WakeAppHealth

Hoy conversamos con Cristina de Hoyos, dermatóloga y tricóloga en la Clínica CETA de Madrid, donde atiende a diario problemas de piel y de pelo. Es justo ese trabajo de consulta el que marca esta conversación: lo que cuenta viene de lo que le traen sus pacientes.

En esta entrevista hablamos de lo que le pasa a la piel cuando entra el otoño, después de meses de sol, calor y sudor, y de cómo adaptar la rutina facial y corporal para recuperarla. También de cuándo retomar los activos, de los mitos que más se repiten en consulta y cerramos con tres consejos que cualquiera puede aplicar en casa.

¿Qué le pasa a la piel, facial y corporal, cuando entra el otoño después del verano?

La piel llega al otoño después de haber estado expuesta durante meses a factores que pueden alterar su equilibrio: radiación solar, calor, sudor, agua de mar o piscina, cambios de temperatura y, en muchos casos, una rutina de cuidado menos constante. Todo ello puede traducirse en una piel más deshidratada, áspera o sensible, con pérdida de luminosidad y, en algunas personas, con mayor tendencia a la descamación.

Además, después del verano pueden hacerse más evidentes algunas alteraciones de la pigmentación, como léntigos solares o melasma, porque la exposición solar estimula la producción de melanina.

En el cuerpo es especialmente frecuente notar sequedad y tirantez, sobre todo en piernas, brazos y zonas expuestas.

¿Cómo conviene adaptar la rutina de cuidado en esta transición de temporada?

No es necesario cambiar toda la rutina de golpe. Lo importante es recuperar progresivamente una rutina orientada a restaurar la hidratación y la función barrera y, después, introducir o intensificar determinados activos según las necesidades de cada piel.

Por la mañana recomendaría una limpieza suave, un producto antioxidante si está indicado, hidratación y, fundamentalmente, fotoprotección. El protector solar sigue siendo necesario en otoño: que haya menos horas de sol o temperaturas más bajas no significa que la radiación ultravioleta deje de afectar a la piel.

Por la noche podemos incorporar activos como retinoides, ácidos o despigmentantes, pero siempre de forma progresiva y adaptándolos a la tolerancia de cada piel.

La piel corporal seca es una queja muy habitual tras el verano: ¿qué consejo das a tus pacientes para recuperarla?

Lo primero es simplificar y centrarse en recuperar la barrera cutánea. Recomiendo duchas cortas, con agua templada, evitar jabones demasiado agresivos y aplicar la hidratante inmediatamente después de la ducha, cuando la piel todavía conserva cierta humedad.

En función del grado de sequedad pueden ser útiles fórmulas con ceramidas, glicerina, ácido hialurónico, urea o ácido láctico, entre otros ingredientes. La urea, por ejemplo, es especialmente interesante cuando existe una piel muy seca o áspera, porque además de hidratar ayuda a mejorar la descamación.

Si existe picor intenso, enrojecimiento persistente o descamación importante, conviene valorar si realmente se trata de una simple xerosis o existe alguna dermatosis asociada.

¿Qué dudas sobre el cuidado de otoño te traen más tus pacientes en consulta?

Una de las más frecuentes es precisamente si hay que seguir utilizando fotoprotector. La respuesta es sí: la fotoprotección debe mantenerse durante todo el año, especialmente en personas con manchas, melasma, antecedentes de daño solar o que realizan actividades al aire libre.

También consultan mucho sobre cuándo es el momento adecuado para retomar el retinol o introducir tratamientos para las manchas después del verano. Y aquí siempre insisto en que no existe una fecha concreta válida para todo el mundo: depende del estado de la piel, de la exposición solar que siga teniendo la persona y de cómo tolere los activos.

Otra consulta muy habitual es la sequedad corporal y cómo recuperar una piel que después del verano se nota más áspera, tirante o descamada.

Tarjeta de la cita de la Dra. Cristina de Hoyos: «La fotoprotección debe mantenerse durante todo el año, especialmente en personas con manchas, melasma, antecedentes de daño solar o que realizan actividades al aire libre.», con su nombre y la dirección de la entrevista al pie

Después del verano, ¿cómo recomiendas retomar los activos (como el retinol) sin irritar la piel?

La clave es no intentar recuperar de golpe la concentración o frecuencia que utilizábamos antes del verano. Si hemos interrumpido un retinoide durante varias semanas, podemos volver a introducirlo progresivamente, por ejemplo, empezando dos noches por semana y aumentando la frecuencia según la tolerancia.

También es importante aplicarlo sobre una piel correctamente hidratada y no acumular inicialmente varios activos potencialmente irritantes en la misma rutina.

Si aparece irritación significativa, es preferible reducir la frecuencia o hacer una pausa y reforzar la hidratación antes de volver a introducirlo. La eficacia de un activo depende también de que podamos mantenerlo en el tiempo: una rutina tolerable y constante es más útil que una rutina muy intensa que provoque irritación.

¿Qué mitos sobre el cuidado de la piel en otoño escuchas más en consulta?

Uno de los más frecuentes es pensar que ya no hace falta utilizar fotoprotector porque se acaba el verano. La radiación ultravioleta sigue existiendo y la fotoprotección continúa siendo importante.

Otro mito es que en otoño hay que empezar necesariamente con tratamientos muy potentes porque "es la época de tratar la piel". No todas las pieles necesitan lo mismo ni todos los activos deben utilizarse simultáneamente.

Y también existe la idea de que una piel que está seca necesita productos cada vez más grasos. No necesariamente: hay que distinguir entre deshidratación y falta de lípidos, y elegir los productos en función de qué componente de la barrera cutánea necesita reforzarse.

¿Nos das 3 consejos rápidos para nuestras lectoras de cara a este otoño?

1. Recupera la barrera cutánea. Limpieza suave, hidratación adecuada y evita duchas demasiado largas o con agua muy caliente.

2. Retoma los activos poco a poco. Retinol, ácidos y despigmentantes pueden ser muy útiles, pero introdúcelos progresivamente y según la tolerancia de tu piel.

3. No abandones la fotoprotección. El otoño no es sinónimo de "dejar el SPF". Especialmente si tienes manchas, melasma o realizas actividades al aire libre, la protección solar debe seguir formando parte de tu rutina diaria.

Escrito por: Noelia Fernández

Periodista de profesión 👩‍💻, me he vuelto toda una experta en (intentar) llevar un estilo de vida saludable y cuidar mi piel ✨. Ver más.