Entrevista a Eva Saralegui: Fotoprotección real


Hoy conversamos con Eva Saralegui, responsable del área de estética en Templa Medical, clínica de medicina estética en Madrid, donde atiende a diario piel, manchas y fotoenvejecimiento. Puedes seguir su trabajo diario en el Instagram de la Clínica Templa Medical.

En esta entrevista hablamos de fotoprotección más allá de la playa: los errores que ve con más frecuencia en consulta , qué significa proteger de verdad la piel del rostro y la del cuerpo, qué le hace el sol a la piel y por qué el mito de que una piel morena no necesita protector es falso. Cerramos la entrevista con tres consejos prácticos.

¿Cuáles son los errores más frecuentes que ves en tus pacientes a la hora de protegerse del sol?

Uno de los errores que veo con más frecuencia es no reaplicar la protección solar. Cuando estamos en la playa tenemos bastante interiorizado que debemos hacerlo cada cierto tiempo, especialmente después del baño o tras transpirar, pero esa percepción cambia cuando no estamos “tomando el sol” de forma consciente.

Es importante entender que la exposición solar también se produce mientras paseamos, hacemos deporte, estamos en una terraza o simplemente hacemos nuestra vida cotidiana al aire libre. La piel no distingue si estamos tumbados en una toalla o caminando por un parque: la radiación que recibe se va acumulando, y ese daño acumulativo es precisamente uno de los grandes responsables del foto envejecimiento.

¿Qué significa una fotoprotección "real" frente a lo que solemos hacer? (cantidad de producto, frecuencia, zonas olvidadas...)

Tendemos a utilizar menos cantidad de protector del necesario. Lo veo especialmente en personas con piel grasa o con tendencia acneica, que muchas veces aplican muy poco producto por miedo a saturar la piel o a que aparezcan brillos.

Actualmente, existen texturas muy ligeras adaptadas a este tipo de pieles, por lo que no debería ser un motivo para reducir la cantidad.

Otro error muy frecuente es, no acercar el protector al nacimiento del cabello para evitar mancharlo. Con el tiempo, podemos encontrarnos con una línea de hiperpigmentación alrededor del contorno del rostro precisamente por haber dejado esa zona sistemáticamente desprotegida.

Una fotoprotección real implica utilizar una cantidad adecuada, cubrir todas las zonas expuestas y reaplicar el producto cuando sea necesario.

¿Qué diferencias hay entre proteger la piel del rostro y la piel corporal? ¿Qué zonas se descuidan más?

En cuanto a la necesidad de protección, no debería existir diferencia: toda la piel expuesta a la radiación solar necesita protección.

En el día a día, evidentemente, no es necesario aplicar fotoprotector sobre zonas del cuerpo que permanecen completamente cubiertas por la ropa. Sin embargo, hay dos grandes olvidados: el escote y las manos.

Es muy habitual aplicar protector hasta el rostro y olvidarnos por completo del cuello y del escote. Las manos, también son una zona complicada porque las lavamos, rozamos constantemente y eliminamos parte del producto con facilidad. Precisamente, por esa exposición continuada, manchas, pérdida de calidad de la piel y signos de foto envejecimiento pueden aparecer de forma muy evidente en estas zonas.

¿Cómo afecta la exposición solar a la piel corporal a largo plazo (manchas, flacidez, envejecimiento)?

El proceso es muy parecido al que se produce en el rostro. Una exposición solar repetida sin una protección adecuada genera daño celular y estrés oxidativo.

La radiación ultravioleta puede producir alteraciones en el ADN y, además, favorecer la formación de radicales libres. Estos procesos, terminan afectando a estructuras fundamentales de la piel y favorecen la degradación del colágeno y la elastina.

Con el paso de los años, ese daño acumulado puede manifestarse como manchas, líneas faciales más marcadas, alteraciones de la textura, pérdida de firmeza y envejecimiento prematuro, además del aumento del riesgo de lesiones cutáneas relacionadas con la exposición solar.

¿Qué mitos sobre el sol y el bronceado escucharías una y otra vez y te gustaría desmontar?

Uno de los que más escucho, y que me encantaría dejar de escuchar, es que una piel morena o un fototipo alto no necesita protección solar.

Es cierto, que una mayor cantidad de melanina proporciona cierta protección natural y hace que estas pieles generalmente tarden más en quemarse que una piel más clara. Pero eso, no significa que sean inmunes al daño solar.

La radiación ultravioleta también puede producir estrés oxidativo, alteraciones celulares, daño en el ADN, hiperpigmentación y foto envejecimiento en los fototipos altos. Por lo tanto, todas las pieles necesitan una fotoprotección adecuada.

Si tuvieras que dar 3 consejos de fotoprotección para nuestras lectoras, ¿cuáles serían?

El primer paso es elegir una protección solar que responda a las necesidades de nuestra piel y se integre de forma natural en nuestro estilo de vida. Por excelente que sea un producto, su verdadero valor también está en la facilidad con la que podemos incorporarlo a nuestra rutina y reaplicarlo a lo largo del día. Por ejemplo, si una persona se maquilla a diario, debería buscar formatos que faciliten la reaplicación sobre el maquillaje.

El segundo, sería convertir la fotoprotección en un hábito diario, especialmente en personas con tendencia a la hiperpigmentación o con melasma. No debemos pensar únicamente en los días de playa. La exposición solar también forma parte de nuestra vida cotidiana e incluso puede existir en interiores si trabajamos junto a grandes ventanales. En este tipo de pieles también puede ser interesante utilizar fotoprotectores con pigmentos que ayuden a proteger frente a la luz visible.

Y el tercero, sería no limitar la protección al rostro ni al verano. Cuello, escote, orejas y manos suelen quedar olvidados y son precisamente algunas de las zonas en las que antes empezamos a observar los signos del foto envejecimiento.

Escrito por: Noelia Fernández

Periodista de profesión 👩‍💻, me he vuelto toda una experta en (intentar) llevar un estilo de vida saludable y cuidar mi piel ✨. Ver más.