Entrevista al Dr. Juanma Revelles
Hoy conversamos con Dr. Juanma Revelles, dermatólogo y director médico de Le Boost (Calle San Marcos, 34, Madrid), donde atiende a diario a personas que llegan preocupadas por su piel. Divulga sobre dermatología con Merz Aesthetics y Cantabria Labs, y comparte sus recursos en leboostclinicas.com.
En esta entrevista hablamos de las estrías: cómo las aborda en consulta, qué se puede esperar de verdad de la prevención y de los tratamientos, los mitos más frecuentes, cuándo conviene consultar y, al final, tres consejos prácticos para empezar hoy.
Cómo abordo las estrías en consulta
Lo primero es escuchar qué preocupa realmente al paciente y ver si puede estar afectando a su autoestima. Después realizo una valoración clínica para saber cuándo aparecieron, si son rojas o blancas, si han aumentado recientemente, en qué contexto surgieron (crecimiento, embarazo, variaciones de peso, ganancia muscular o tratamientos con corticoides) y si existen otros signos que hagan recomendable estudiar una causa hormonal o médica. Y por supuesto explicar y tranquilizar al paciente pues las estrías son muy frecuentes y benignas.
Qué tipo de estrías veo y qué suele sorprender
En consulta vemos desde estrías de la adolescencia por crecimiento, a las asociadas al embarazo, o cambios importantes de peso. También pueden aparecer tras tratamientos prolongados con corticoides o en determinados contextos hormonales, aunque es menos habitual.
Las estrías recientes suelen ser rosadas, rojas o violáceas y se denominan estrías rubras. Con el tiempo tienden a volverse más claras, nacaradas y deprimidas. Son las estrías albas. Esta diferencia es importante porque las estrías recientes suelen responder mejor a las intervenciones dirigidas al color y a la remodelación del colágeno.
A muchas personas les sorprende saber que no aparecen exclusivamente por engordar. También pueden aparecer durante el crecimiento, incluso en adolescentes delgados o en personas deportistas. Otro aspecto que sorprende es que la genética tiene un papel importante: dos personas con una variación de peso similar pueden desarrollar estrías muy diferentes.
Qué podemos esperar de la prevención
La prevención tiene límites. No existe actualmente una crema capaz de garantizar que una persona no desarrolle estrías, y los estudios sobre aceites, manteca de cacao, aceite de oliva, vitamina E y otros productos cosméticos no han demostrado una prevención consistente.
La hidratación sí puede ser útil, pero sobre todo para mejorar la sequedad, el picor, la tirantez y la comodidad de la piel. Una piel hidratada puede sentirse mejor y tolerar mejor la expansión, pero hidratar no equivale a impedir la formación de estrías.
El control de peso debe plantearse desde la salud. Evitar fluctuaciones muy rápidas puede ser razonable, pero no siempre es posible ni deseable: el embarazo, la pubertad o el desarrollo muscular son procesos normales que no deben vivirse como un fracaso preventivo.
Tratamientos con mejores resultados
Hoy no existe un tratamiento que borre las estrías por completo. Lo que sí podemos hacer, especialmente cuando se abordan pronto, es mejorar su color, textura, profundidad y contraste con la piel circundante. Las estrías recientes suelen responder mejor que las blancas y antiguas, aunque la evidencia científica todavía no es suficiente para afirmar que una técnica sea claramente superior a otra. Los estudios son pequeños, muy heterogéneos y a menudo comparan protocolos distintos.
En Le Boost trabajamos con protocolos personalizados según el tipo de estría, su antigüedad, la zona, el fototipo y el tiempo de recuperación que pueda asumir cada paciente. Entre las opciones que empleamos están el microneedling, el láser de CO₂ fraccionado, la hidroxiapatita de calcio hiperdiluida y el drug delivery de activos como el ácido ascórbico, que puede favorecer la síntesis de colágeno y potenciar los resultados. También la prescripción de tratamientos tópicos domiciliarios como los retinoides, siempre bajo supervisión dermatológica, y que habría que evitar durante el embarazo.
En pieles con tendencia a pigmentar, seleccionamos con especial cuidado las energías y los tratamientos, porque los láseres fraccionados pueden aumentar el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria. En estos casos priorizamos opciones más seguras y una fotoprotección muy estricta.
Mitos frecuentes y prácticas que evitaría
Uno de los mitos más frecuentes es que las estrías aparecen únicamente por engordar. Pueden aparecer también por crecimiento, embarazo, musculación, cambios hormonales o predisposición genética.
Otro mito es que una crema puede borrar completamente una estría antigua. Una buena crema hidratante puede mejorar el confort y el aspecto superficial, pero no reconstruye por sí sola una dermis que ya se ha remodelado como una cicatriz.
También se escucha que rascarse causa estrías. El picor puede acompañarlas, especialmente cuando la piel se distiende, pero rascarse no es la causa primaria.
Lo que más me gustaría que la gente evitara es el uso de dispositivos domésticos agresivos, dermarollers o procedimientos no controlados. El microneedling no es simplemente "pasar un rodillo". La profundidad, la esterilidad, la indicación, los parámetros y la prevención de complicaciones importan. Un procedimiento mal indicado puede provocar infección, cicatrices o hiperpigmentación.
Cuándo consultar a un dermatólogo
Conviene acudir a un profesional cuando las estrías aparecen de forma muy rápida, son muy extensas, se acompañan de otros cambios corporales o coinciden con el uso de corticoides. En esos casos hay que valorar si existe un factor médico asociado, aunque la mayoría de las estrías sean benignas.
También recomiendo consultar cuando afectan mucho a la autoestima, cuando la persona está embarazada o dando el pecho y quiere utilizar activos, o cuando lleva meses probando productos sin resultados.
La valoración precoz puede ser especialmente útil si todavía son rojas o violáceas, porque esa fase suele ofrecer más posibilidades terapéuticas. No significa que las estrías blancas no puedan tratarse, sino que en ellas el objetivo suele centrarse más en la textura y el contraste.
Tres consejos para empezar hoy
No esperar a encontrar una crema milagrosa. Hidrata la piel si está seca o pica, pero entiende la hidratación como cuidado y confort, no como garantía de prevención.
No utilizar retinoides ni tratamientos irritantes sin supervisión. Especialmente durante el embarazo, la lactancia o si existe una piel sensible o con tendencia a pigmentarse.
Consultar si las estrías son recientes o te preocupan mucho. Una valoración permite confirmar el diagnóstico, descartar situaciones excepcionales y decidir si merece la pena observar, tratar o combinar distintas opciones.