Entrevista a la Dra. Keila Mitsunaga
Hoy conversamos con Dra. Keila Mitsunaga, dermatóloga en Madrid.
En esta entrevista hablamos de lo que le ocurre a la piel al adelgazar: por qué aparece la flacidez y las estrías, qué papel juegan la edad y la velocidad de la pérdida de peso, qué tratamientos dermatológicos funcionan de verdad, qué esperar de las cremas y los masajes, y cerramos con tres consejos prácticos para quien está adelgazando.
¿Qué le ocurre a la piel cuando se estira mucho y luego se retrae al adelgazar? ¿Por qué aparece flacidez y por qué las estrías?
La piel tiene cierta capacidad de adaptación, pero no es ilimitada. Cuando se estira mucho, como ocurre durante el embarazo o un aumento importante de peso, las fibras de colágeno y elastina, que le dan firmeza y elasticidad, pueden dañarse o perder parte de su capacidad de recuperación. Al adelgazar, la piel no siempre consigue volver a su estado original, y aparece la flacidez.
Las estrías son algo diferente: se producen cuando se alteran las fibras elásticas de la dermis, una de las capas de la piel. Al principio suelen ser rosadas o violáceas y, con el tiempo, se vuelven más claras, blanquecinas, y adquieren un aspecto similar al de una cicatriz. Es importante saber que no son simplemente un problema de hidratación, sino una alteración estructural de la piel.
¿La edad, la velocidad de pérdida de peso o la cantidad de peso perdido influyen en cómo se comporta la piel?
Sí, influyen varios factores. Con la edad, la piel produce menos colágeno y elastina y pierde parte de su capacidad de recuperación. También importa cuánto peso se ha ganado y perdido, durante cuánto tiempo la piel ha estado distendida y la predisposición genética de cada persona.
Una pérdida de peso muy importante suele asociarse a un mayor exceso de piel. Sin embargo, no existe una velocidad de adelgazamiento que garantice evitar la flacidez o las estrías. Perder peso de forma gradual y saludable es recomendable, pero no puede prevenir por completo los cambios estructurales que se van a producir.
¿Qué puede hacerse durante la pérdida de peso para prevenir la flacidez y las estrías?
Lo más importante es cuidar la salud de forma global. Perder peso de forma gradual y saludable es lo más recomendable. Conviene seguir una alimentación equilibrada, asegurar un aporte suficiente de proteínas, practicar ejercicio de fuerza para preservar la masa muscular y evitar las dietas excesivamente restrictivas.
Mantener la piel hidratada ayuda a mejorar su confort y flexibilidad, pero debemos ser realistas: no se puede prevenir por completo la flacidez o las estrías cuando existe una distensión importante de la piel. En el caso de las estrías, influyen mucho la genética y los cambios hormonales, por lo que no siempre es posible evitarlas.
¿Qué tratamientos dermatológicos son realmente eficaces para la flacidez cutánea tras adelgazar? ¿Y para las estrías?
Depende de la localización del cuerpo y del grado de flacidez. La flacidez cutánea de cara y cuello suele responder mejor a los tratamientos comparada a la flacidez corporal.
Cuando es leve o moderada, algunos tratamientos, como la radiofrecuencia, determinados láseres o los ultrasonidos focalizados, pueden mejorar mucho la firmeza, aunque los resultados son variables. Cuando existe mucha piel sobrante, especialmente tras una pérdida importante de peso, la cirugía es la opción más eficaz para retirarla.
En cuanto a las estrías, están disponibles tratamientos como el láser fraccionado y la radiofrecuencia con microagujas, que estimulan la producción de colágeno y pueden mejorar su textura y apariencia. Las estrías recientes suelen responder mejor que las antiguas, aunque ninguna técnica consigue eliminarlas por completo.
La elección debe individualizarse según el tipo de piel, la antigüedad de las estrías y las expectativas de cada paciente. Es fundamental explicar que hablamos de mejorar, no de borrar por completo.
¿Qué papel juegan las cremas, los masajes y la hidratación frente a los tratamientos en consulta? ¿Qué expectativas realistas podemos dar?
La rutina en casa es importante para mantener la piel sana e hidratada. Una buena crema hidratante puede mejorar su aspecto superficial, y los masajes pueden proporcionar una sensación agradable, pero ninguno ha demostrado tensar de forma significativa la piel sobrante ni eliminar las estrías.
Algunos activos tópicos, como los retinoides, pueden mejorar determinadas estrías, especialmente las recientes, pero su eficacia es limitada y deben utilizarse bajo indicación médica. Están contraindicados durante el embarazo.
La clave es tener expectativas realistas: podemos mejorar la calidad, la textura y, en cierta medida, la firmeza de la piel, pero no siempre es posible recuperar su estado anterior. Una valoración dermatológica permite elegir el tratamiento más adecuado y evitar inversiones en productos que prometen resultados poco realistas.
Para terminar: ¿qué tres consejos darías a alguien que está adelgazando o acaba de hacerlo y le preocupa cómo va a quedar su piel?
1. Adelgaza cuidando tu salud, no solo el número de la báscula. Mantén una alimentación equilibrada, consume suficientes proteínas y combina el ejercicio cardiovascular con entrenamiento de fuerza para preservar la masa muscular.
2. Cuida tu piel, pero desconfía de las promesas milagrosas. Hidratarla es beneficioso, aunque ninguna crema puede garantizar que no aparezca flacidez o eliminar por completo las estrías.
3. No esperes a sentirte mal con tu piel para buscar ayuda. Si te preocupa la flacidez o la aparición de estrías, consulta con un dermatólogo. Existen opciones para mejorar su aspecto y, sobre todo, para ayudarte a elegir el tratamiento más adecuado según tus necesidades. Cada cuerpo evoluciona de forma diferente, y lo importante es cuidar la piel sin convertirla en una fuente más de presión durante el proceso de adelgazamiento.