Entrevista a Meritxell Martí
Hoy conversamos con Meritxell Martí, farmacéutica y titular de Farmacia Meritxell (farmaciameritxell.com), experta en colágeno.
En esta entrevista hablamos de la celulitis desde la cosmética y los suplementos: las dudas que más llegan al mostrador, qué pueden hacer de verdad las cremas anticelulíticas, el papel del colágeno hidrolizado, cómo montar una rutina realista en casa y los mitos que conviene dejar atrás. Cerramos con tres consejos prácticos.
¿Qué dudas sobre la celulitis te traen más a menudo tus clientas al mostrador de la farmacia?
La que más escucho es: ¿esto se puede quitar? ¿Qué me llevo que funcione de verdad? Y a menudo todo mezclado: se confunde la celulitis con la grasa localizada, la retención de líquidos o la flacidez. No son lo mismo, aunque a menudo vayan juntas.
La otra pregunta típica es: ¿por qué tengo celulitis si estoy delgada? O si soy joven, o si hago deporte. Ahí hay que explicar que no depende solo del peso. Influyen las hormonas, la genética, cómo es el tejido conjuntivo de cada una, la circulación, la retención de líquidos, el estilo de vida y también la firmeza y la calidad de la piel.
Por eso no tiene sentido abordarla desde un solo frente. Hay que mirar el conjunto, no solo «la celulitis».
¿Qué papel real pueden tener las cremas anticelulíticas dentro de una rutina de cuidado en casa? ¿Cómo se eligen y cómo se aplican bien?
Son una buena herramienta, pero no hacen milagros por sí solas. Lo que consigue una crema anticelulítica es mejorar la textura, la hidratación y el aspecto de la piel y, según los activos que lleve, actuar sobre distintos factores que influyen en cómo se ve la celulitis.
A mí me gustan las fórmulas con cafeína, centella asiática, escina o extractos vegetales, y también las que incluyen ingredientes que ayudan a mejorar la firmeza y la calidad de la piel.
Pero la clave de verdad está en dos cosas: constancia y masaje.
Lo ideal es aplicarla cada día con un masaje ascendente, de los tobillos hacia los muslos y los glúteos, insistiendo un poco más en las zonas donde se nota más la irregularidad. Funciona mucho mejor una buena crema usada a diario durante semanas que un producto excelente que te pones de vez en cuando.
El colágeno hidrolizado es uno de los suplementos de los que más se habla; ¿qué le dirías a alguien que se plantea tomarlo pensando en la celulitis y la firmeza de la piel?
Aquí conviene matizar. No podemos decir que el colágeno elimine la celulitis, porque en ella influyen muchos factores. Lo que sí puede hacer es mejorar la calidad, la estructura y la firmeza de la piel, y eso se nota bastante en su aspecto.
Los péptidos de colágeno hidrolizado son importantes, pero no basta con que en la etiqueta ponga «colágeno». Hay que verlo como un ingrediente más dentro de una fórmula completa: cuenta tanto la cantidad de colágeno como lo que lo acompaña.
Si lo que nos preocupa es concretamente la celulitis, me parece especialmente interesante buscar fórmulas que, además del colágeno, lleven otros ingredientes que complementen su acción: té verde, cardo mariano, cola de caballo, piña, vitaminas del grupo B o antioxidantes como el glutatión. Así no trabajamos solo la firmeza, sino que planteamos una suplementación más global. Y ahí está la diferencia entre un colágeno bien formulado y cualquier otro. En mi caso disponemos Unique Green Collagen que es especifico para este problema.
Si una clienta quiere empezar a ocuparse hoy mismo de la piel con celulitis, ¿cómo le planteas una rutina sencilla y realista en casa?
Le propondría algo que pueda mantener en el tiempo, porque con la celulitis la constancia cuenta mucho más que hacer una rutina muy intensa durante quince días y luego dejarla.
Siempre que sea posible, moverse cada día y hacer ejercicio de fuerza, sobre todo de piernas y glúteos. Comer de forma equilibrada, con mucho producto fresco y suficiente proteína, y beber bien.
Por fuera, un cosmético corporal específico aplicado a diario con masaje y una exfoliación una o dos veces por semana. Hay productos que ya combinan exfoliantes, como los AHA, con activos drenantes y lipolíticos.
Y es fundamental completar la rutina desde dentro. Aquí sí me parece muy interesante una fórmula con péptidos de colágeno hidrolizado combinados con otros ingredientes que sumen al objetivo: antioxidantes y extractos vegetales como el té verde, la cola de caballo, la piña o el cardo mariano, entre otros.
En resumen: músculo, alimentación, cosmética y suplementación. No hacen falta veinte productos; hace falta hacer bien unas pocas cosas y no abandonarlas.
¿Qué mitos sobre la celulitis escuchas una y otra vez y te gustaría aclarar de una vez?
El primero: “Si adelgazo, se me irá”. No necesariamente. Puedes perder grasa y seguir teniendo celulitis.
El segundo: “La celulitis es cosa de personas con sobrepeso”. Tampoco. Es muy frecuente en mujeres y la vemos también en chicas muy delgadas y deportistas.
Otro muy extendido es pensar que todo lo que vemos es grasa. A veces hay flacidez o retención de líquidos, y eso hace que la piel se vea más irregular.
Y por último, yo desconfiaría de cualquier producto que prometa hacerla desaparecer del todo. Creo mucho más en combinar varias estrategias y mantenerlas en el tiempo que en buscar una solución milagrosa.
Y para cerrar, ¿qué 3 consejos le darías a nuestras lectoras?
Primero, trabajar el músculo. Fortalecer piernas y glúteos es uno de nuestros grandes aliados para ganar firmeza y mejorar el aspecto del cuerpo.
Segundo, cuidar la piel por fuera y por dentro. Una buena cosmética corporal con masaje y una suplementación bien formulada se complementan muy bien. Y si optamos por el colágeno, yo no me fijaría solo en cuánto lleva, sino en la fórmula completa y en cómo se combinan sus ingredientes.
Y tercero, ser constantes. Ni una crema ni un suplemento van a cambiar la piel en una semana. Hay que verlo como una rutina que se mantiene en el tiempo.
Y añadiría una última idea: no deberíamos obsesionarnos con eliminar la celulitis por completo, sino con conseguir una piel más firme, más uniforme y de mejor calidad. Ese sí me parece un objetivo realista.