Entrevista a la Dra. Teresa Madrid
En esta ocasión conversamos con la Dra. Teresa Madrid, médica estética de la Unidad de Salud y Estética Corporal de Grupo Pedro Jaén en Madrid. Es graduada en Medicina por la Universidad Cardenal Herrera-CEU y tiene un máster en Medicina Estética, Regenerativa y Antienvejecimiento por la Universidad Complutense, y en consulta se dedica sobre todo a la remodelación corporal, con las estrías como uno de sus tratamientos habituales. Puedes conocerla mejor en la ficha de su clínica.
En esta entrevista desmonta la idea de que cualquier crema con retinol sirve para las estrías: los retinoides que funcionan son medicamentos con receta, y su utilidad depende del momento (dan algo más de sí en las estrías recientes, rojizas, que en las blancas de siempre). Explica qué dice la evidencia real, cómo sería un uso sensato en casa sin acabar con la piel irritada, con qué cuidados se combinan bien y qué otras opciones (láser vascular, CO₂ fraccionado, radiofrecuencia con microagujas) llevan el peso cuando el retinoide solo no basta. Cierra con tres consejos que empiezan por una idea clave: consultar pronto y, con las estrías como con casi todo en la piel, prometer menos de lo que dice el anuncio.
Los retinoides son famosos por su uso facial, pero ¿qué papel real tienen hoy en el tratamiento de las estrías?
En primer lugar, hay que aclarar que los retinoides tópicos que prescribimos para el tratamiento de las estrías no son cosméticos de venta libre, sino medicamentos, que se adquieren con receta.
El principal interés de estos retinoides tópicos reside en su capacidad para estimular la renovación celular y la producción de colágeno, lo que puede contribuir a mejorar ligeramente la textura, la anchura y el aspecto de las lesiones.
Su utilidad depende mucho del momento en el que se empleen. Pueden ofrecer cierta mejoría en estrías recientes, todavía rojizas o violáceas, pero su eficacia es mucho más limitada cuando éstas ya son blancas y están completamente establecidas.
¿Qué evidencia científica hay sobre su eficacia y en qué tipo de estrías funcionan mejor?
La evidencia disponible es limitada y procede, en buena medida, de estudios pequeños. Uno de los ensayos clínicos más relevantes evaluó tretinoína tópica al 0,1 % aplicada diariamente durante seis meses y observó una reducción de la longitud y la anchura de estrías recientes. Sin embargo, esta concentración produce irritación con bastante frecuencia y los resultados no pueden extrapolarse a todos los retinoides ni a cualquier tipo de estría.
En general, la tretinoína parece ofrecer mejores resultados en las estrías rojas o recientes, cuando todavía existe cierta actividad inflamatoria y el proceso de remodelado del tejido no ha concluido. En las estrías blancas o antiguas, donde ya se han producido cambios estructurales más consolidados, su beneficio es mucho menor.
¿Cómo es un uso correcto y realista en casa: ¿qué concentraciones, con qué frecuencia y qué precauciones conviene tener en la piel del cuerpo?
Una vez más, hay que diferenciar el retinol cosmético de la tretinoína, que es un medicamento sujeto a prescripción médica. La mayor parte de la evidencia específica sobre estrías corresponde a la tretinoína, fundamentalmente en concentraciones del 0,05 % al 0,1 %, y no a los cosméticos corporales con retinol.
La concentración, la frecuencia y la duración deben individualizarse según el tipo de estría, la zona y la tolerancia de la piel. Habitualmente se introduce de manera progresiva, comenzando dos o tres noches por semana sobre la piel limpia y seca. Si se tolera bien, puede aumentarse la frecuencia. Aplicar una cantidad excesiva no solo no mejora los resultados, si no que, además, incrementa el riesgo de dermatitis irritativa.
Debe evitarse su aplicación sobre piel irritada, con heridas, eccema o inmediatamente después de la depilación. También es necesario proteger del sol las zonas expuestas. Los retinoides tópicos no deben utilizarse durante el embarazo y, como medida de precaución, generalmente tampoco se recomiendan durante la lactancia sin valoración médica.
¿Qué expectativas razonables debería tener quien empieza un tratamiento con retinoides y qué errores comunes veis en consulta?
La expectativa razonable es conseguir una mejoría discreta y progresiva, especialmente si las estrías son recientes. Pueden reducirse algo el color, la anchura o la irregularidad de la superficie, pero no van a desaparecer. Además, hacen falta varios meses de tratamiento continuado para valorar el resultado.
Uno de los errores más habituales es esperar una transformación completa mediante una crema. También vemos personas que se aplican concentraciones demasiado altas o más cantidad de la necesaria pensando en que obtendrán un efecto más potente o que combinan varios productos irritantes pensando que así acelerarán el proceso de mejoría. Sin embargo, el resultado suele ser una dermatitis que obliga a interrumpir el tratamiento.
Otro error frecuente es tratar todas las estrías del mismo modo. Una estría roja reciente no requiere la misma estrategia que una estría blanca de años de evolución. Antes de iniciar el tratamiento conviene valorar su fase, el fototipo de la persona, la extensión y la zona corporal afectada.
¿Se combinan bien con otros cuidados corporales? ¿Con qué sinergias y con qué precauciones?
Los retinoides se combinan bien con una hidratante corporal que ayude a mantener la función barrera y a reducir la sequedad y la irritación. La hidratación no elimina las estrías, pero mejora la elasticidad, el confort y el aspecto general de la piel. Si la zona está expuesta, debe añadirse fotoprotección para evitar que el bronceado aumente el contraste entre la estría y la piel circundante.
En cambio, conviene ser prudente con los exfoliantes físicos, los alfahidroxiácidos y otros activos potencialmente irritantes. No es recomendable estrenarlos todos a la vez ni combinarlos sin supervisión para no dañar la barrera cutánea ni irritar la piel, ya que en esos casos la respuesta al tratamiento es peor.
Cuando se combina el retinoide con láseres, radiofrecuencia con microagujas u otros procedimientos dermatológicos, suele ser necesario suspenderlo unos días antes y después. El intervalo concreto dependerá de la técnica, la intensidad utilizada y la recuperación de la piel, por lo que debe indicarlo el médico.
¿Qué alternativas o complementos recomendaríais cuando el retinoide no es suficiente?
En realidad, los retinoides tópicos por sí solos no son suficientes para tratar las estrías. Por ese motivo los prescribimos únicamente como cuidado complementario.
Para las estrías rojas o violáceas solemos emplear láser vascular para atenuar su coloración. Cuando son blancas y antiguas, suele ser necesario recurrir a técnicas capaces de estimular una remodelación más profunda del colágeno, como el láser de CO₂ fraccionado o la radiofrecuencia con microagujas.
Estas tecnologías generan un daño controlado en la piel que activa los procesos de reparación y favorece la formación de nuevo colágeno y elastina.
La evidencia disponible muestra que tanto el CO₂ fraccionado como la radiofrecuencia con microagujas pueden conseguir mejorías clínicamente apreciables, aunque siempre teniendo presente que las estrías son el resultado de una rotura de la piel y nunca desaparecen por completo, aunque sí es cierto que en algunos pacientes pueden llegar a ser casi inapreciables.
A estos tratamientos de primera línea, y siempre según la evolución de cada paciente, pueden añadirse procedimientos médico-estéticos, como los polinucleótidos, para estimular la actividad celular y mejorar la calidad del tejido. No obstante, esta alternativa también debe considerarse un apoyo dentro de un protocolo combinado y personalizado, no un sustituto de los tratamientos principales.
Para cerrar: ¿qué tres consejos le daríais a una lectora que quiere empezar a cuidar sus estrías de forma realista?
El primero es consultar pronto, especialmente si las estrías todavía están rojas o moradas. En esa fase suelen responder mejor y disponemos de más opciones para reducir su evolución y visibilidad.
El segundo es no confiar en una única crema ni confundir retinol (cosmético) con retinoide (medicamento). Incluso en el segundo caso, hay que tener en cuenta que la tretinoína puede ser útil en determinados casos, pero requiere prescripción, constancia y una introducción progresiva para evitar irritaciones.
Y el tercero es asumir un objetivo realista: las estrías son la manifestación externa de una rotura de la piel y, por lo tanto, no desaparecen. Podemos atenuar su color, mejorar su textura y hacerlas menos visibles, incluso casi inapreciables, pero ningún tratamiento puede devolver por completo la piel a su estado anterior.