Dra. Ana Molina

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Dermatóloga PhD y divulgadora científica

Extractos/resumen con lo más relevante

En la entrevista, la Dra. Ana Molina aborda varios mitos relacionados con el ejercicio, la piel, el sudor y la celulitis. Uno de los puntos que deja más claros es que sudar no sirve para “detoxificar” el cuerpo: el sudor tiene una función principal de regulación de la temperatura, mientras que la eliminación de residuos corresponde a órganos como el hígado y los riñones.

Dra. Ana Molina:

“El sudor es principalmente agua con sal: agua, sales minerales, sobre todo sodio y cloro, y algo de urea.

No detoxifica. Ese es un gran mito.

Para detoxificar ya tenemos el hígado y el riñón. El sudor sirve principalmente para termorregular, para enfriar el cuerpo.”

En relación con la celulitis, Molina explica que no debe entenderse como una enfermedad, sino como un proceso fisiológico muy frecuente en mujeres. Su origen no depende únicamente de la grasa corporal, sino también de la estructura del tejido conectivo y de cómo los tractos fibrosos tiran de la piel hacia abajo, generando el aspecto de hoyuelos.

Dra. Ana Molina:

“La celulitis es un proceso fisiológico normal que tenemos hasta el 95-98 % de las mujeres. No se considera una enfermedad.

Se debe en parte a unos tractos fibrosos que tiran de la piel hacia abajo. En los hombres esos tractos son más oblicuos y la piel queda más uniforme. En las mujeres son más perpendiculares, como el tapizado de un sofá, y se nota más.”

Cuando se le pregunta si el deporte de impacto empeora la celulitis, la dermatóloga lo califica como un mito. Según explica, el sedentarismo y el sobrepeso pueden hacer que la celulitis se note más, mientras que el ejercicio ayuda a mejorar la circulación, la retención de líquido y el tono muscular. Aun así, advierte de que el ejercicio no siempre la elimina por completo.

Dra. Ana Molina:

“Siempre se ha dicho que a la celulitis el deporte de impacto no le va bien. ¿Es mito o realidad? ¿La celulitis mejora con ejercicio?”

“Es un gran mito.

El sedentarismo empeora la vascularización, y el sobrepeso también puede hacer que se note más.

El ejercicio mejora muchísimo la celulitis porque mejora la circulación, reduce la acumulación de líquido y mejora el tono muscular.”

La especialista matiza que mejorar no significa necesariamente hacer desaparecer la celulitis. De hecho, señala que puede verse incluso en mujeres con porcentajes de grasa corporal muy bajos, como culturistas, lo que refuerza la idea de que no se trata solo de una cuestión de grasa.

Dra. Ana Molina:

“¿Va a desaparecer por completo? No necesariamente. He tratado celulitis incluso en culturistas con porcentajes de grasa muy bajos.

Pero sí mejora mucho con ejercicio aeróbico y especialmente con fuerza.”

En otro momento de la entrevista, Molina explica por qué el ejercicio, incluido el entrenamiento de fuerza, puede tener efectos positivos sobre la piel. El movimiento aumenta la perfusión sanguínea cutánea, lo que favorece la llegada de oxígeno y nutrientes. Además, las mioquinas liberadas por el músculo durante el ejercicio pueden ayudar a reducir inflamación y estrés oxidativo.

Dra. Ana Molina:

“El ejercicio aumenta el flujo sanguíneo en la piel. Se ha visto que puede mejorar hasta ocho veces la perfusión sanguínea cutánea. Eso significa más oxígeno, mejor nutrición celular, mejor hidratación y mejor termorregulación.

La piel no ‘respira’ desde fuera; se nutre desde dentro, a través de la vascularización.”

También destaca el papel de las mioquinas, sustancias que secretan los músculos al hacer ejercicio y que tienen efectos beneficiosos más allá del propio músculo.

Dra. Ana Molina:

“Las mioquinas reducen radicales libres, disminuyen inflamación y estrés oxidativo, y ayudan a que la piel se vuelva más gruesa y más elástica.

Esto es muy importante porque con el envejecimiento la piel pierde colágeno, elastina y grosor. El ejercicio ayuda a contrarrestar eso.

Tanto el ejercicio aeróbico como el de fuerza mejoran la elasticidad y la estructura de la dermis, aumentan el grosor de la piel, favorecen la síntesis de colágeno y reducen radicales libres.”